Woman in Gold, 2015 [En pocas palabras]

Woman in Gold

Simon Curtis

Estados Unidos

2015

Regular, más bien mala. La historia tiene mucho potencial, lástima la ejecución.

La actuación de Ryan Reynolds es sin duda lo peor de la película. Acartonado e inexpresivo, completamente desconectado del personaje. Es difícil creer que es un joven abogado con olfato jurídico que se apasiona por un caso al que nadie le ve futuro. La actuación de Helen Mirren como Marie no es del todo mala. Después de The Queen (2006) me es difícil verla como una mujer mayor de cualquier nacionalidad diferente de la inglesa. Quizá simplemente no era la actriz adecuada para este papel. Con todo, su actuación es mejor que la de Reynolds.

Otro problema es que la motivación de los protagonistas no es clara. Vuelven a un pasado doloroso con el cual están conectados de diferentes formas pero no es claro por qué o para qué. Se embarcan en una batalla legal que crece como una bola de nieve y les genera estrés, tensiones y tristezas pero no parecen tener una buena razón para haberse involucrado. ¿Quieren recuperar una obra de arte? ¿Dignificar a la comunidad judía? ¿Hacer justicia? ¿Todas las anteriores?

Rescato la belleza con que se retrata el pasado de Marie en Viena. Su niñez y juventud en un suntuoso apartamento, la elegancia de las fiestas, el buen gusto en todos los detalles.

Por último, el cartel de Woman in Gold (2015) es realmente feo. La cinta gira en torno a un cuadro de Klimt y deciden promocionarla con un afiche bastante mediocre.

M. Dolores Collazos

Ex Machina, 2015 [En pocas palabras]

Ex Machina

Alex Garland

United Kingdom

2015

Me gustó mucho. Lo primero que noté fue la estética “limpia” de la casa de Nathan. De líneas simples, espacios amplios y superficies desnudas, la casa de Nathan es el sueño de todo minimalista. Es además uno de los dos espacios en donde se desarrolla la película. El otro espacio es la naturaleza. La casa de Nathan, donde todo es tecnología, está rodeada de lagos cristalinos y una exuberante vegetación de colores intensos y formas caprichosas. Los dos espacios están perfectamente integrados, y ya que la película plantea la posibilidad de incorporar lo artificial con lo natural al punto de no distinguirlos, la compenetración de la casa de Nathan con su entorno es una gran metáfora del argumento central.

Desde cierta perspectiva, Ex Machina es la versión glamourosa, sofisticada y profunda de Jurassic Park (1993). Como en Jurassic Park, en Ex Machina se abordan las implicaciones éticas de ser millonario y jugar a ser Dios. Y también como en Jurassic Park, las cosas en Ex Machina terminan mal. Pero eso es previsible desde que uno conoce a Nathan, un tipo con mucho dinero y una obsesión. Me recordó a John du Pont, el personaje de Steve Carell en Foxcatcher (2014).

M. Dolores Collazos