A Little Chaos, 2015 [En pocas palabras]

A Little Chaos

Alan Rickman

United Kingdom

2015

 

No me gustó tanto. Matthias Schoenaerts es demasiado joven para ser André Le Nôtre. Es difícil creer que sea un maestro en su oficio, o que el Rey confíe ciegamente en él. Kate Winslet, en cambio, fue una elección acertada. Su angustia por verse envuelta de repente en un mundo al que no pertenece parece genuina.

La película está llena de lugares comunes: el Rey que finge ser plebeyo para escapar de las imposturas de su rango, la mujer que no encaja en la frivolidad de la Corte. También es muy predecible: es obvio que habrá un romance y que ella va a sacar adelante su proyecto. Si los dos giros dramáticos del guión son tan evidentes, lo importante debería ser la interacción entre los personajes. Pero esa interacción no es para nada original. Que en Versalles la vida era llena de chismes, vanidad y fornicación ya se ha dicho muchas veces y la película no ofrece  una perspectiva diferente. En el fondo creo que simplemente la historia no es tan buena.

Hubo una bonita escena : los cristales colgando de los árboles en el bosque.

 

M. Dolores Collazos

Trainwreck, 2015 [En pocas palabras]

Trainwreck

Judd Apatow

Estados Unidos

2015 

 

Película plana, aburrida y para nada chistosa (tendrá dos o tres chistes buenos, pero nada mas). No me explico por qué recibió tan buenas críticas. Tiré a la basura dos horas de mi vida que habría podido invertir en otra cosa.

M. Dolores Collazos

The Imitation Game, 2014 [En pocas palabras]

The Imitation Game

Morten Tyldum

Reino Unido/Estados Unidos

2014

Película entretenida y bien hecha. Tiene una interesante estructura temporal. Los saltos en el tiempo están bien distribuidos y le permiten al público entender rápidamente el auge y la caída del protagonista.

El retrato de la comunidad científica es más bien pobre (¡una vez más!). Todos los que trabajan en Enigma son unos idiotas menos Turing. Sólo él puede ver lo que otros no ven, sólo él tiene las respuestas, la creatividad y el ingenio necesarios para sacar adelante el proyecto. Entonces el trabajo de un grupo de científicos presumiblemente brillantes deja de ser un evento colaborativo para convertirse en un remedo de equipo, donde hay sólo una persona realmente capaz y los demás son meros ejecutores.

Como personaje, encontré a Turing un poco inconsistente. A veces parece incapaz de comunicarse, otras veces logra entender lo implícito. Sin embargo, el punto débil de la película no es ese sino el guión. Me pareció extremadamente artificial. Todos tienen la palabra precisa en el momento perfecto. Es difícil creer que las personas podamos llegar a comunicarnos con ese nivel de precisión y agudeza todo el tiempo. Por lo demás, es una película triste, muy triste. Es duro ver cómo el sistema opresor humilla a Turing y lo degrada poco a poco hasta despojarlo de su dignidad y de su esencia. Finalmente sus cambios físicos y emocionales son evidentes y de Turing no queda más que el nombre. Turing ya no es Turing. Se ha convertido en una persona voluble, irascible y depresiva; el Estado, acostumbrado a imponer códigos morales sobre la vida privada de sus ciudadanos, ha logrado quebrar su espíritu. Es entonces cuando la película se reivindica como algo más que entretenimiento: es un manifiesto sobre los peligros de la intolerancia.

La mejor escena es el final: emotivo y hermoso. Lleno de melancolía. Tuve la impresión de que algo importante estaba terminando.

M. Dolores Collazos

Taken, 2008 [En pocas palabras]

Taken

Pierre Morel

Francia

2008

 

Tenía mis reservas con esta película pero me gustó. Liam Neeson es convincente como actor de acción. Tiene arrojo y valentía, sabe cómo moverse y se toma en serio su misión.

Mills es un personaje sin pretensiones. Es un padre preocupado por su hija, nada más. No es el redentor de la trata de personas ni el héroe que pretende acabar con las redes internacionales de prostitución infantil. Tampoco pretende hacer justicia. Todo lo que quiere es recuperar a su hija. Si su hija no se hubiera visto involucrada con una red de trata de personas, él jamás se habría tomado la molestia de buscar a los secuestradores.

La película se toma muchas licencias para dar paso a la acción. Mills es anarquía pura: siembra el caos, tortura y asesina sin consequencias. Está más allá de las reglas, las normas y jerarquías que los demás obedecemos no aplican para él. El gran acierto de la película consiste en lograr que el público sienta una gran empatía por su causa. Yo terminé obviando el enorme daño colateral de sus actos y las inconsistencias lógicas de la película con tal de verlo rescatar a su hijita.

 

M. Dolores Collazos

 

 

Foxcatcher, 2014 [En pocas palabras]

Foxcatcher

Bennett Miller

Estados Unidos

2014

Muy buenas actuaciones. Channing Tatum es convincente en el papel de ‘enorme pedazo de carne emocionalmente frágil’. Steve Carell es lo mejor de la película. Construyó bien la personalidad inmadura e inestable de Du Pont. Desde que aparece en la pantalla se intuye que hay algo enfermo y peligroso en él. Su pasión por las armas, su absoluta falta de talento y su narcisismo idiota son una bomba de tiempo. Además es multimillonario. Nada podía terminar bien.

M. Dolores Collazos

The Last King of Scotland, 2006 [En pocas palabras]

The Last King of Scotland

Kevin Macdonald

Reino Unido/Estados Unidos

2006

En general me gustó mucho. Buenos actores, buen guión. Hay cohesión. La secuencia inicial es muy poderosa. Nicholas es un muchacho escocés recién graduado de medicina que nunca ha vivido nada distinto del rigor británico. Sus padres siempre han jugado a lo seguro y él va por el mismo camino. Pertenecen a esa sociedad austera y castrante que todos hemos visto, asqueados, en el video de Another Brick on The Wall. Nicholas grita de desesperación y uno como espectador no puede sino darle la razón. Tiene que escapar, todos estamos de acuerdo en eso. Entonces suenan tambores africanos, profundos y tribales, anunciando que Nicholas ha hallado su destino: Uganda.

Una vez en Uganda, Nicholas se encuentra, como no, con la forma de hacer las cosas en el tercer mundo. Con la pobreza, la ineficiencia, la corrupción, y todos los demás engendros del subdesarrollo. Era justamente lo que estaba buscando; le parece un desafío excitante y decide quedarse a vivir el cliché del misionero.  Aparece el dictador, figura típica de nuestra vida política (y digo “nuestra” porque yo nací en el tercer mundo) y Nicholas lo considera, ingenuamente, un personaje excéntrico y supersticioso, a veces impredecible, pero siempre inofensivo y bienintencionado. Es obvio que las cosas terminarán mal pero Nicholas es demasiado inexperto para darse cuenta.

Como todos los dictadores, el dictador ugandés –Idi Amin Dada–  es carismático y está lleno de vida. Desborda entusiasmo. Personifica el advenimiento de una nueva era cargada de esperanzas y optimismo. Si tuviera que elegir al personaje más notable de toda la película, lo elegiría a él. Lo vemos perder el norte poco a poco, degenerarse y delirar. La paranoia gana la batalla y Amin Dada recurre a la desgastada figura de la “seguridad nacional” para justificar sus crímenes. Ahora todo es atroz: el entusiasmo inicial se ha esfumado y el miedo ha ocupado todos los espacios. En ese momento es inevitable sentir pena por Nicholas. Ya nos hemos encariñado con él, es sólo un muchacho que ha tomado malas decisiones desde el principio. Demasiado tarde. Es un ratón sintiendo el mortal abrazo de una anaconda.

 

M. Dolores Collazos

Lawrence of Arabia, 1962 [En pocas palabras]

Lawrence of Arabia 

David Lean

Reino Unido

1962

Mi papá tenía Lawrence de Arabia en la biblioteca de la casa y la carátula – una escena de varios hombres sentados en las dunas del desierto– resaltaba entre los libros de lomo rojo o azul, uniformes y aburridos.

La película está llena de exotismo. El desierto, el vestuario, los escenarios, la geografía, todo parece mágico y misterioso. Lawrence, con todas sus dudas y complejidades, es el centro de todo. Miento. Hay algo que iguala en importancia al propio Lawrence: el desierto. Ese océano de arena hostil y peligroso es la única majestad que Lawrence interioriza y respeta.

El personaje de Lawrence me sorprendió. No es un héroe ni un villano: es simplemente un hombre. Uno muy confundido, a decir verdad. No es inglés, no es árabe; parece tener problemas de identidad. Aparecen también sus mezquindades. Su vanidad, su arrogancia, su soberbia. Su detestable manía de creerse un semidiós. Es entonces cuando la primera escena, el prólogo de su muerte, adquiere todo su sentido:

“Era un poeta,

un erudito, un guerrero poderoso

pero también un exhibicionista”

 

M. Dolores Collazos

Woman in Gold, 2015 [En pocas palabras]

Woman in Gold

Simon Curtis

Estados Unidos

2015

Regular, más bien mala. La historia tiene mucho potencial, lástima la ejecución.

La actuación de Ryan Reynolds es sin duda lo peor de la película. Acartonado e inexpresivo, completamente desconectado del personaje. Es difícil creer que es un joven abogado con olfato jurídico que se apasiona por un caso al que nadie le ve futuro. La actuación de Helen Mirren como Marie no es del todo mala. Después de The Queen (2006) me es difícil verla como una mujer mayor de cualquier nacionalidad diferente de la inglesa. Quizá simplemente no era la actriz adecuada para este papel. Con todo, su actuación es mejor que la de Reynolds.

Otro problema es que la motivación de los protagonistas no es clara. Vuelven a un pasado doloroso con el cual están conectados de diferentes formas pero no es claro por qué o para qué. Se embarcan en una batalla legal que crece como una bola de nieve y les genera estrés, tensiones y tristezas pero no parecen tener una buena razón para haberse involucrado. ¿Quieren recuperar una obra de arte? ¿Dignificar a la comunidad judía? ¿Hacer justicia? ¿Todas las anteriores?

Rescato la belleza con que se retrata el pasado de Marie en Viena. Su niñez y juventud en un suntuoso apartamento, la elegancia de las fiestas, el buen gusto en todos los detalles.

Por último, el cartel de Woman in Gold (2015) es realmente feo. La cinta gira en torno a un cuadro de Klimt y deciden promocionarla con un afiche bastante mediocre.

M. Dolores Collazos

Ex Machina, 2015 [En pocas palabras]

Ex Machina

Alex Garland

United Kingdom

2015

Me gustó mucho. Lo primero que noté fue la estética “limpia” de la casa de Nathan. De líneas simples, espacios amplios y superficies desnudas, la casa de Nathan es el sueño de todo minimalista. Es además uno de los dos espacios en donde se desarrolla la película. El otro espacio es la naturaleza. La casa de Nathan, donde todo es tecnología, está rodeada de lagos cristalinos y una exuberante vegetación de colores intensos y formas caprichosas. Los dos espacios están perfectamente integrados, y ya que la película plantea la posibilidad de incorporar lo artificial con lo natural al punto de no distinguirlos, la compenetración de la casa de Nathan con su entorno es una gran metáfora del argumento central.

Desde cierta perspectiva, Ex Machina es la versión glamourosa, sofisticada y profunda de Jurassic Park (1993). Como en Jurassic Park, en Ex Machina se abordan las implicaciones éticas de ser millonario y jugar a ser Dios. Y también como en Jurassic Park, las cosas en Ex Machina terminan mal. Pero eso es previsible desde que uno conoce a Nathan, un tipo con mucho dinero y una obsesión. Me recordó a John du Pont, el personaje de Steve Carell en Foxcatcher (2014).

M. Dolores Collazos

A Royal Affair, 2012 [En pocas palabras]

A Royal Affair 

Nicolaj Arcel

Dinamarca

2012

Pensé que A Royal Affair no sería más que una truculenta historia de amor prohibido, pero me equivoqué. Es bastante más que eso. Hay un affair, cierto, pero el triángulo amoroso no es lo fundamental. Lo fundamental es la política. La película retrata una época de superstición y oscuridad, la Edad Media no se ha terminado todavía y la Ilustración toca a la puerta de la mano del interesante Dr. Struensee. La nobleza decadente se siente amenazada y el único que puede mediar en un mundo en transición, el Rey, está irremediablemente loco. Estos elementos son suficientes para armar un espinoso enredo político que mantiene el interés de la película y sin lo cual ésta no sería más que la clásica historia de amor donde la reina tiene un amante que la ayuda a soportar las miserias de la corte.

Me gustó particularmente la aproximación a la censura. A Royal Affair plantea una pregunta que sigue vigente : ¿Puede haber libertad de prensa sin difamación? ¿Es posible gozar de los beneficios de la libertad de prensa y al mismo tiempo asegurar que nadie va a usar esa libertad para difamar? ¿Es la difamación un riesgo propio de la libertad de prensa?

Por lo demás, A Royal Affair es una película de detalles bien cuidados, guión sólido y buenas actuaciones. Está ambientada en la corte danesa de finales del siglo XVIII y la suntuosidad palaciega se aprovecha bien para construir una bonita fotografía. El espectador que disfrute viendo joyas, brocados, tapices, galerías de mármol, jardines, candelabros enormes y gente con peluca no saldrá decepcionado. Aún así, algunas escenas me parecieron francamente clichés: miradas furtivas en los bailes, personajes espiando desde las ventanas. O quizá no son clichés. Quizá simplemente la vida misma en esa época era una seguidilla interminable de esas pequeñas rutinas.

 

M. Dolores Collazos